The Iceberg, construido en  la ciudad de Aarhus, Dinamarca, es un complejo de viviendas con gran valor por su relación con el área de desarrollo de los muelles circundantes, un antiguo puerto industrial, transformado en un nuevo y animado distrito .

El área está destinada a convertirse en un barrio vital de la ciudad, compuesta por una gran cantidad de actividades culturales y sociales, con lugares de trabajo y por supuesto, con una amplia y muy heterogénea gama de viviendas.

The Iceberg Aarhus destinara un tercio de los 200 departamentos a viviendas de alquiler asequibles,  integrando un perfil social diverso en el desarrollo de los nuevos barrios.

El principal obstáculo del proyecto era establecer la densidad del desarrollo, ya que los metros cuadrados deseados estaban en conflicto con las restricciones de altura especificadas para el sitio y con la intención de ofrecer vistas al mar y buenas condiciones de luz diurna. the Iceberg Aarhus resuelve esta problemática, permaneciendo en algunos puntos muy por debajo de las alturas máximas permitidas y emergiendo en otros momentos por encima de esa cota. La forma de “picos” y “cañones” le otorgan la fuerza icónica al proyecto y, al mismo tiempo, garantiza que todos los departamentos reciban luz natural y tengan vistas al mar.

“Con el Iceberg conseguimos cualidades únicas de viviendas, así como una expresión urbana-arquitectónica de la más alta calidad”, comenta Kent Martinussen, director administrativo del CAD (Centro de Arquitectura Danés).

Este proyecto fue desarrollado por JDS Architects, CEBRA, SeArch y Louis Paillard. Construido en el puerto de Aarhus, segunda ciudad más grande de Dinamarca y una de las más antiguas, con un puerto que exporta productos agrícolas e importa hierro y carbón.

El proyecto surgió de un concurso internacional, siendo una promoción que también tiene considerado equipamiento social, locales para oficinas y un tercio de viviendas para alquileres baratos

Lo más destacable de su diseño está en sus cubiertas tan inclinadas e irregulares, el acierto de utilizar ventanas triangulares y el vidrio azul de los balcones, que cambia de tonalidad según la posición del apartamento. Pero lo mejor de todo es que no resulta aburrido, no es una tipología que se repite de manera idéntica varias veces en el sitio.

“Aarhus tendrá un frente de puerto fantástico, con edificios arquitectónicamente singulares que, tanto en el aspecto como en la funcionalidad, demuestran que somos una ciudad con grandes ambiciones. Nuestro deseo para el área va más allá de una fachada sin vida ni propósito. Queremos una ciudad viva donde todo el mundo se desarrolle, tanto los que viven como los que trabajan en ella… los proyectos de este calibre son un gran paso hacia esa meta”, comenta el Mayor Nicolai Wammen.

Rate this post