Jonathan Calugi es un ilustrador italiano, que desde siempre tuvo la necesidad de dibujar y que pronto descubrió que ahí estaba su lugar.

Su principal herramienta fue la computadora. Los garabatos comenzaron y de pronto ahí estaba la respuesta, el orden en el caos.

Una línea lo llevó a hacer de simples a intrincados diseños que gozan de una gracia y ritmo particulares. Las líneas se convirtieron en siluetas humanas o de objetos. Los patrones se hicieron dibujos y el dibujo en arte.

Así, las formas y el color se volvieron sus aliados en todo momento.

Calugi goza de frescura demostrando que el arte contemporáneo puede ser innovador y divertido.

Usar la línea como único elemento de creación gráfica es una limitación, y de las limitaciones nacen los proyectos interesantes. Es algo que se pone de manifiesto cuando ves trabajos como el de Jonathan Calugi.

Su trabajo se basa en la técnica del “line craft”, el dibujo usando el trazo de un sólo grosor.

Cierto es que a veces se permite ciertas licencias, pero el hecho de construirlo todo con líneas y de hacer que todas ellas se toquen al menos en algún punto gusta mucho, al menos eso piensan sus clientes: Nike, Apple y Sony.

Lo curioso es que estos dibujos limpios, sencillos, minimalistas y de colores simples cuando los tiene, salen de un espacio de trabajo que el propio Jonathan Calugi define como caótico.

Describe su trabajo como extraño y complicado, pero a la vez es muy simple, señala. ” trato de trabajar con los menos elementos, formas y colores posibles”.

 

Fahrenheitmagazine